Wednesday, October 20, 2010

No quiero ser tu ex-novia

“Quiero levantarme y ser ella” *nota del autor
 
Alguna vez tuve doce años.
Solía mirar mis labios en el espejo y ver que mis dos dientes frontales estaban separados. Odiaba eso de mi, y odiaba sonreír ampliamente por temor a mostrarlos. Sin embargo, cuando venía el comercial de mi chocolate favorito en esa época, y veía los rojos labios de la modelo, morder el chocolate con sus dos perfectos dientes frontales, sentía tanta frustración y corría al espejo a mirarme otra vez…
A veces compraba la barra de chocolate, sólo para practicar esa pose en el espejo y observar la gran diferencia entre ella y yo. Ella, era lo que yo quería ser. Perfecta. Hermosa… 

Pero yo era una niña aún, no tenía más que mi imaginación potente y mis ganas de crecer rápido. No sabía que crecer, iba a ser lo último en mi lista de deseos para las navidades venideras.. y que me iba a arrepentir tanto de haberlo hecho. Y no es como si tenía remedio. Así que lo hice… lentamente… precoz en mi cabeza, mirando los pasos de mi hermana, siempre tan amistosa, popular… y bella.
Cuántas veces sus pies no se subieron en unos tacos de cuerpo fino, y sus piernas se cubrieron poco con sus faldas cortas. Tenía lindas piernas… siempre las envidié.
Su cabello era negro y largo.. y ella estaba tan llena de vida y de ganas de salir. Los chicos siempre la miraban, era amiga de todos los simpáticos de mi colegio en aquella vez, y yo… era su perfecta antagonista. Delgada, cabello largo sin gracia, frenillos que no completaban su trabajo, mientras ella, sonreía perfecto. 

Yo quería ser ella también…

En mis cortos doce, me enamoré por primera vez. El chico nuevo era alto y tenía una sonrisa perfecta. Los dientes se transformaron en nueva obsesión, y lo primero que miré en él, fue aquello, y la altura, pues no sólo era un monstruo con dientes raros sino que también era alta para mi edad, de manera que todos, hombres y mujeres, eran enanos a lado mío y yo sobresalía aún más, en contra de mi voluntad. No estaba preparada para que me vean, no así… no con esos dientes… y ese cuerpo. Estaba mutando lenta y dolorosamente… me estaba costando el autoestima y el corazón, y no podía hacer nada para salvarme.

Me escondía, lo miraba, lo soñaba… y lo anhelé por muchos años, mientras crecía bulliciosamente. Él, no me notaba, o eso creía...

Llegué a los dieciséis arrastrando las rodillas, pues tenía problemas de personalidad camaleónica, siempre adaptándome al ambiente, y no destacándome en el. Mis padres luchaban mucho conmigo a esa edad, y los psicólogos aunque pagados, también se veían envueltos en mis historias y mi aparente madurez al enfrentarlos. Nadie encontraba el problema. Quizás alegaban inseguridad propia de la edad de transición, pero nada muy importante. 

Recuerdo a una que dijo: “Ella tiene un lenguaje muy rico”, refiriéndose a las palabras que utilizaba para expresarme. Siempre eran palabras que copié de mi padre, cuando lo miraba hablar con otras personas, o conmigo. Él era un hombre culto, y yo por ende, también me transformaba en él algunas veces, cuando me convenía. Y definitivamente me convenía hacerlo con mi psicóloga. Esta última, era una mujer muy propia, muy de “etiqueta”, siempre bien maquillada y recuerdo que siempre vestía de lila. Era su color favorito. 

Como psicóloga, ella no dejaba que mis preguntas la afecten o si quiera permitía que las membranas que cercaban su “zona segura” sean penetradas por mi perenne psico-análisis.
Era yo la paciente… no ella. Y yo seguía olvidándome de eso.
Seguía a la defensiva. Fingiendo solidez y pragmatismo en mi vida, cuando en realidad no era así. Pero tenía que pretenderlo, sabía que ellos entendían que al estar yo en una sala con un psicólogo, era porque tenía un problema o requería de una tercera opinión, y siempre odié admitir que necesitaba una mano. No la quería, no la de un extraño al menos.. al que le pagaban para escucharme. Yo sé lo que necesitaba… pero eso esta más allá del punto.

Mi vida personal y mis estudios eran dos mundos aparte. Siempre tuve buenas notas, hundida en los libros cualquiera lo logra!, pero siempre sola. Hasta que aquel muchacho me confesó su atracción por mí. Y pensé… yo?... con estos dientes?... le gusto?...Y no lo creía, ya que como es propio de los hombres a esa edad, se portan literalmente crueles con quienes quieren estar.

Tienen mala coordinación entre lóbulo izquierdo y derecho del cerebro y se transforman en máquinas de dolor, y sus objetivo es: La chica que les gusta. Mi vida era imposible a lado de él, con sus comentarios atropelladores de amor propio y sus miradas que pisaban la poca confianza de que hay un mañana, me sentía la mujer más fea sobre el planeta… hasta aquel día.

Crecer, convertirme en mujer, no fue fácil, y no lo es aún. Así como su “amor” adolescente creció por mí, también se desvaneció. Culpa mía.. o culpa de él, con dieciocho años, la vida no pintaba aún,  lo mejor. Habiendo cometido errores imborrables con mi primer enamorado, luego la ruptura con el segundo, y luego el tercero….. y el cuarto…
Y parecía que siempre iba a ser así. Aún parece.
Todas eran relaciones muy largas, un año, dos y tres… hasta la última, que sólo duró nueve meses… 

Tenía veinticuatro años.

Con ellos siempre caía en la misma conclusión… 

La chica de antes, o la siguiente, lo tuvo o lo tendrá mejor que yo.

Cada hombre que ha pasado por mi camino, ha tenido su experiencia “Sabina”…ha probado lo que es quererme y odiarme. Llorar por mí y reírse de mí. Cada uno, pasó de amarme… a simplemente.. no amarme más.

No sé si es un don, alguna clase de poder extraño que tengo, quizás son “feromonas repelentes que son segregadas a los tres o cuatro meses que el macho ha establecido raíces con la hembra”, QUIÉN SABE!?...
Pero ha sido así.

La sensación de ser el todo, de ser única, de ser “eso” que ellos necesitaban… era mi adicción. Sola siempre había sido miserable. Era adicta a ser necesitada, para poder gritar al fin, que yo era “ella”… esa persona que ellos buscaban… y poder susurrarme al oído, que no era imposible.

Y pasaban los años, y ellos mutaban en personas que de repente, no compaginaban conmigo. Yo cometía errores, ellos también… hasta que se terminaba. Yo lloraba… también un poco él, decíamos adiós y quedábamos como estatuas en el camino desolado de la soltería, una vez más.

Y ahora qué?... al no saber más de aquella persona,  volvía  a mis viejos hábitos dentales, a volver a mirarme las imperfecciones al espejo, solo que esta vez, lo hacía con un corazón roto, sin ganas de ser yo, o alguien más…
Lo hacía con ganas de no existir.

Y yo, como todos… logré sanar, aprender y pensar distinto con el tiempo. Y todo lo escrito arriba dejaba de tener sentido cuando veía mi trabajo, y mi remuneración. El trabajo quita el dolor, un poco al menos.. es verdad… hasta que haces una llamada, que deseas no haber hecho nunca. Tocando temas que te revelan como ellos, están mejor sin ti, y como lo que les molestaba de ti, no les molesta ahora, con su nueva chica. Eso… te pone a pensar. 

Ellos cambiaron… Después de ti.
Son mejores, después de ti.
Están listos para una relación!.... después de ti.
Se comprometieron… después de ti…

Y así, relatas una vida entera de aciertos y parece que mencionas y describes al hombre perfecto!... simplemente que todo esto, se da… justamente, cuando TU desapareciste del panorama.
Hoy, conté cinco lágrimas. Me senté en el borde de mi cama, y pensé que todo era injusto. Que he dado mi corazón, sólo para obtener la madurez tardía de un hombre que ya no esta en mi vida, y me toca verlo y aceptarlo, como si no hubiera yo sufrido lo insufrible.

Me enoja, me duele… me aniquila la fe en la humanidad ser la etapa de transición de alguien, cuando ellos eran mi plan de vida. 

De manera que sólo siento ganas de decirte… a ti, futuro novio:

No sé quién eres aún. No quiero saber tu nombre… no realmente.
No sé si vendrás por mí algún día. Si te conoceré y hablaremos. A lo mejor hemos caminado por la calle, en distintas veredas yendo al trabajo y no te he notado… y no me has notado tampoco….
A lo mejor no me quieres aún… y estas encaprichado con otra que te romperá el corazón. Lo sé… entiendo bien eso. Hay una gran posibilidad de no conocernos nunca si te equivocas de camino y te apresuras en una decisión. El mínimo detalle altera tu futuro. 

Haz lo que tengas que hacer.
Ama a quien tengas que amar…
Equivócate todo lo que quieras…
Pero no quiero ser tu ex novia….  

No lo perdonaré de ti, porque se supone que tú eras el elegido.
No lo sufriré por ti, porque se supone que debías amarme incondicionalmente.
No lo quiero escuchar de ti, como aprendiste a amarla y a valorarla con sus errores  y todo, porque esas palabras se supone… que eran para mí….

Y si no me las dices a mi…. Pues mejor no vengas.

No voy a morir de celos ni de amor. Aún tengo mi imaginación…. Aún puedo soñar como cuando tenía doce años. Aún tengo fe…. Y puedo vivir sin ti…. Sin amarte…. 

Puedo vivir sin la compañía de alguien… Y no voy a volver a ser la etapa transitoria hacia la madurez de otro de los de tu género.
No quiero olvidarte…. No quiero recoger los pedazos de corazón una vez más, armarme de fuerzas y seguir hacia lo desconocido otra vez, ni quiero arrepentirme de decirte “te quiero”….
No quiero volver a soñar con un extraño que solo pasaba por aquí… por mi mente, por mi corazón… 

No quiero verte de lejos…

te lo pido…
en verdad… 
no quiero ser tu ex novia…. 

Así que piénsalo bien, porque no soy perfecta.. y quizás nunca sea “ella”… la del comercial… o mi hermosa hermana. No soy popular y no tengo bonitas piernas.

Es más… seré una catástrofe de mujer….

Seré lo que tú quieras… menos tu ex novia.

Ps: lo repito.. piénsalo bien..
Atte…
“ella”… (quizás… algún día… todo es posible…)

3 comments:

  1. Why can't I say something nice.....

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  2. because perhaps, you haven't lived it. And if you have, whoever you are, then you turned out the wrong way, bitter and playing around so nobody hurts you. It's alright though, you don't need to like it.. it's out there for the sake of it. Thanks for taking the time to read though.
    Y de vez en cuando, usa tu lengua madre... te delata menos :)

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  3. anonymous, ill give u some money so you can buy some balls so next time you at least put your name instead of going on incognito mode. Just for courtesy sake. Its nothing special.

    AMAZING POST MAN! :D

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